Hola! Aquí voy para una segunda entrada a este blog recién nacido! Un saludo a quien pase a leerme!
La verdad que definí mi blog como un espacio para el desahogo, pero en realidad diría que casi no sé desahogarme como quisiera, tal es la falta de costumbre en esto. Espero que con la práctica en este lugar vaya adquiriendo esa habilidad.😄
Esta es otra tarde de "caldo rovente" como dirían en Italia. Es lo que tiene Enero en este país. Pero también no sé si está haciendo el calor que se supone, o está un poquito más descontrolado, cortesía del cambio climático o vaya a saber uno a qué.
Todo es y está muy raro. Sólo llevamos una semana de este nuevo 2024, pero las cosas están intensas, no sé si lo habrán notado.
Para no irme muy lejos, en mi propia casa, hay ánimos caldeados...e INTENSOS...
Uff!!...Demasiado para mi gusto, siendo una persona de temperamento más bien tranquilo, y bastante susceptible a los humores de las personas alrededor, es algo que me afecta en gran medida. Aclaro para que se entienda mejor, que con 34 años aún tengo la desgracia y/o suerte de vivir con mis padres, un hermano, y su hija, más su especie de novia que vienen frecuentemente también.
Día tras día disfruto y valoro más los momentos a solas que a veces me conceden. Créanme, son una delicia, que para cuando los estoy realmente gozando ya se terminan, al volver los demás a la casa.
En serio, la necesidad que tengo de contar con un espacio propio, y por soñar, una vivienda donde vivir conmigo misma, es verdaderamente enorme. Hace bastante tiempo de esto, alrededor de unos 8 años podría decir. Pero con más "urgencia", desde aquel 2020, año de aquella peculiar situación como fue el confinamiento, ¿Se acuerdan?
Aquel año tenía planes, como mucha gente, o mejor dicho un GRAN PLAN. Por conocidas razones no se pudo llevar a cabo, y...mucho pasó desde entonces como para ahora volver a retomarlo. Pero básicamente ese plan se trataba de irme de la casa ésta donde resido.
Por eso, por ver truncado ese proyecto, es que me resulta tan difícil sobrellevar el tener que seguir conviviendo con mi familia, cuando mis deseos eran los de "volaaaarr"...
Cada día se hace muy pesado, y no es porque ellos sean unas personas intratables, o que sea un infierno la convivencia, pero hay puntos que si se hacen difíciles de soportar, los roces de la rutina, las desavenencias, los diferentes pensamientos sobre muchos temas. Y es que hay una cordialidad algo volátil que a veces amenaza con estallar, siento que la mecha puede prender fácilmente en cuanto algunas máscaras caigan...si cayeran, pero acá la costumbre es dejar pasar todo, por mantener la armonía, pero cuando es una armonía falsa no le veo el punto de seguir haciéndola flotar porque sí, por conveniencia.
En la astrología, existe la carta natal, que es la representación de como estaba el cielo el día que naciste. Es decir, la "ubicación" de los astros sobre las constelaciones estelares. Bueno, uno de esos puntos de la carta es el signo del Ascendente, y en mi caso lo tengo en Libra, que es el signo que se caracteriza por querer siempre mantener la buena onda y evitar conflictos. Y yo me identifico bastante con esa actitud. Pero sinceramente, hay veces que un cierto conflicto es necesario cuando algo ya no da más y necesita un arreglo, o al menos una revisión para que haya, no tanto ya la dichosa armonía, sino más veracidad, más sinceridad, menos falsedad.
De verdad así lo siento.
Me molesta demasiado la falsedad dentro de una familia que vive junta en una casa no demasiado espaciosa. PUNTO😒
En fin...hoy creo que sí me extendí, así que, un agradecimiento a quien me ha leído, y será hasta una próxima!💜
Comentarios
Publicar un comentario