Un día de Reyes Magos, en una tarde con un calor importante, comienzo este blog sin muchas pretensiones.
No sé qué contaré, ni con qué rellenaré estos espacios; a decir verdad, pronostico que su objetivo será el de plasmar pensamientos de este presente continuo que vivo, o dicho de otra manera, desahogarme.
Bien es sabido que esa acción es muy necesaria entre los seres humanos. Y desde ya advierto que no me dedico a escribir, ni siquiera es algo que se me de muy bien, por lo que hago el descargo al respecto; no será éste uno de esos blogs elaborados, super pensados y editados cien veces.
En realidad creo que como surja el comentario que aquí quiera dejar, así se quedará.
Me presento, mi nombre es Marina, me quedan dos meses con 34 años, y vivo en la República Argentina. Más que con esos datos técnicos de ciudadana media no sabría contar sobre mí, o definirme. Quizá mis escritos aquí lo hagan en mi lugar.
Tenga quien a bien ha tenido de leerme en este momento, muy buen día o noche😔
Se podría decir que actualmente me encuentro, como supongo muchas personas en el mundo, y sobre todo en mi país, bastante perdida y desanimada. No tengo trabajo desde hace ya cuatro años, no tengo profesión, ni dinero, ni casa propia, ni hasta teléfono celular propio les cuento! Hay días en que no tengo ni ganas de unas cuentas cosas, entre ellas, de VIVIR...
Pienso que así se sienten muchas personas hoy en día, y no sé si es debido a la economía global, las guerras sin sentido, las noticias amenazantes, o la superpoblación del planeta. Seguramente por todo ello, y más.
Me debato constantemente entre opciones que no me dan ningún sosiego ni esperanza, no quiero ser millonaria, ni casarme y/para tener hijos, pero sí me gustaría sentirme bien. En paz con mi vida, contenta con mi existir. ¿FELIZ?...bueno, llevo un tiempo pensando que ese concepto está muy sobrevalorado, pero, tal vez pueda desarrollar más sobre eso en otra entrada a este blog.
Cuando demasiadas cosas te dan dudas, pero de esas que te inquietan como para molestarte el respirar, porque el mundo de fuera no deja de parecerte sombrío y hostil, el día a día se hace cuesta arriba, y ya sé, no cuento ninguna novedad, porque es el sentir de todo ser que teme por su seguridad, o está enfermo, o no llega a fin de mes (o de semana), o no puede ver luz al final del túnel quizá porque se acostumbró a la oscuridad...En fin, sabemos todo eso, el DOLOR del vivir simplemente, por la falta de inteligencia emocional que sufrimos, entornos nada empáticos, habladurías vacías o malintencionadas, mirarse el ombligo siempre, el sálvese quien pueda, o injusticias varias que soportamos.
Cuando eso que debería ser vivir se torna en SOBREVIVIR, está la sensación constante de que las cosas no van por buen camino; o no encontramos el sentido de todo eso para lograr alivianar un poco la carga, es ahí que la desolación del alma se instala cómodamente, y perturba la razón, que por otro lado es bastante perturbable en mi opinión.
No quiero extender más esta primera toma de contacto. Dejo un agradecimiento a cualquiera que se tope con este texto, e invierta un tiempo en leerlo. ¡Hasta una próxima!💜
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